sábado, 27 de diciembre de 2008

Sangre de sol

Sabiduría viva,
hija del cielo,
que conoció mi existencia
para alumbrar el Camino
del clamor de mi ser
ante la asperidad del mundo.

Llegó el trueno de medianoche,
el retumbar de suelos.
La vos del abismo se oyó:
ingrata, maldita, lacerante intención.
Espada de frío destello,
querías desgarrarme el alma.

Ahora , soy fortaleza viva,
sangre del sol.
Su luz, perpetua brillante del Gran Azul
para aplacar tus designios.
Viví el látigo flagelador de tus defectos.
Mi ser, vivió el crepúsculo de tu corrupción.

Felipe A. Gómez Trejos

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Poema del sol y la luna

Amargura mía,
hija del llanto,
que vive en mí
para jugar al recuerdo
del sollozo, del lamento,
del crujir de mi alma,
del dolor en mi pecho.
Ese es mi pensar color de rosa.
Sin rosas...Color de rosa
Color de ti

Así fue,
Te vi irte...Poco a poco.
¿De la nada?
Y abracé el polvo de tus recuerdos.
En menos de un minuto,
Voz tuya en mi, hecha trizas,
que tu ser rechazó mi esencia,
por esto, todo al suelo.
Sin tiempo para yo decir algo,
sin dejarme aliento,
desapareciste.

Y yo,
sin poder decir nada de vuelta,
porque ya te habías ido.

Felipe A. Gómez Trejos

martes, 9 de diciembre de 2008

“Caminé…bajo cielo de noche.”

Caminé…bajo cielo de noche.
Porque el pesar de ayer y hoy agravió mi alma.
Fue sinsabor que tocó la puerta,
opresión del espíritu,
dudas, preguntas; afligieron mi temple,
bajo el cielo de noche.

Caminé doloroso,
contemplé el negro manto,
pero hoy no estaba estrellado.
Examino el pasado,
el ayer; oscuro estrellado …
eso es, sensación de lo nuestro.
Eso fue, sensibilidad de querer amarnos.

Mis zapatos arrastraron las piedras del camino.
Hoy pensé de lo nuestro,
cuando la noche no ví estrellada,
y una luna de luz penetrante,
casi la misma mirada del pesar que vapuleó a mi alma.

Una estrella se asomó detrás de las palmeras y la casa amarilla,
¿Habrá sido la estrella de esperanza?
Espero por el bien, que Dios se haya apiadado de mi alma,
hoy que le dije:
“Caminé…bajo cielo de noche”.


Felipe A. Gómez Trejos

domingo, 30 de noviembre de 2008

“Del suelo que al viento se transformó por amor.”

Vientos que soplaron la aridez del suelo
fue el cambio testigo de nueva tierra en mi alma.
Tierra fértil de mi ser,
a veces disfrazada con piel de arena.

Vientos que soplaron la aridez de su corteza
fue tu voz un día de caminar sobre suelo de antes arena.
Porque se volvió el suelo parte del soplo transformador,
desde entonces produjo fruto a la voz que lo vio cambiar.

Transformado, más por amor que obligación,
lo hizo a placer del soplo motivador…¡Ojalá lo viera!
Para hacerse uno con él; redimirse, vivir acariciando su amor.


Felipe A. Gómez Trejos

domingo, 26 de octubre de 2008

Amarte

Besos de dulce locura,
labios...celaje rojo de una tarde a ti,
que asesinaste mis sentidos,
asesina, descabellada ternura.
Para amarte,
por mano tuya, por ser tú sueño de día.
Tu belleza...desvelo de a ti tenerte,
por un cómo no amarte, dulce mía.
Camino de Luna que asaltó mi razón,
dulzura, que para escribirte la devolvió,
un día...que asesinaste mis sentidos,
asesina, descabellada ternura.
Felipe A. Gómez Trejos

domingo, 5 de octubre de 2008

"Nunca más"

Nunca más volveré a escribir
de los recuerdos que hoy en la tierra oculto
¡Qué recuerdos los que yacen enterrados!
Tiempos de recuerdos
recuerdos de lejanía
pero de inexplicable encarnación.
Nunca más volveré a escribir
porque tú me enseñaste
me enseñaste a escribir
versos de pasión
versos de noche negra
versos de fuego en atardecer.
Silenciosa, tranquila y hermosa te dije antes...
¡Fuiste vos la que me enseñó a escribir!
Nunca más volveré a escribir
porque veo el cielo,
pero su abismal poder...
¡Eso no más!
Porque veo las aves que hieren su piel, pero su canto...
¡Eso no más!
Porque hoy aprendí a escribir de lo triste, pero de aquello felíz...
¡Eso no más!
Porque antes tú me querías,
pero hoy tu voz de gris sol dice ¡adios!
¿Versos de pasión?
¡Eso no más!
Nunca más volveré a escribir
porque la voz de un fantasma hoy oí
es la voz del canto olvidado
de la noche al llorar
de la tristeza en el suave viento...
¡Es la voz de mi melancolía!
Nunca más volveré a escribir
porque veo mi melancolía en el sol
porque veo el tiempo de a tí escribir
¡Oh, musa de triste cantar!
Veo la antigua ilusión de en tí creer
¡Oh, musa de triste cantar!
Veo melancolía en un ayer de felicidad
¡Oh, musa de triste cantar!Porque te digo, musa...
que tú me enseñaste a escribir
que es por ti que de melancolía escribo yo.
Mi insensible ser,
tornándose en vida de piedra y melancolía.
Es por tí...
¡Oh, musa de triste cantar!
Es por tí...
¡Que nunca más volveré a escribir!
Felipe A. Gómez Trejos

martes, 9 de septiembre de 2008

Dulce vos, amrga vid y un llanto de ti.

Voz frágil al oído hostiga,
miel gris que en ti mi mente sofoco,
hoy serás el delirio de mis sueños,
permite esto, que sea verdad,
¡Dejate ya!No sea que tus andares vuelvan a espinar esta voz mia por ti,
no sea...que desee volver a escribirte esto,
y muéstrate como hoy mi débil llanto desea verte.

viernes, 29 de agosto de 2008

Vestidte

Vestidte de oro y un sueño fugaz,
que estrellas de cielo pálidamente oscuro recojan tu velo de ilusión.
Vestidte de magia para cubrir mis ojos,
y sed el ángel que a mi razón tu mano encante.

Felipe A. Gómez Trejos

martes, 15 de julio de 2008

Caminé

Caminé...
Camino de libre gracia,
Que se extiende, invade, abruma...
Pero alegra.
Caminé...
Que caminando es que te vi.
Que conociéndote es como caminé.
Que caminando una noche de luna...
Luz de estrella que en cielo alumbra, reluciste...
Encontré la rosa del camino escondida.
Rosa...de mil y un pétalos,
Eres tú de mil y un luces...
Belleza, de una noche que caminando...
Regala una rosa...la vez que te ví.

Felipe A. Gómez Trejos

sábado, 14 de junio de 2008

“Si me oyeras”

Si me oyeras...
Ojo del alma,
vida mía,
claro de luz,
vestida de luna,
sol mío,
y mujer de cielo....
Pude verte...
Fuego de atardecer,
en las estrellas del cielo negro.
Voz profunda...
Mar de luz...belleza,
que el cielo su azul robó,
por envidia de ti.
Si me oyeras...
Que a veces sueño,
encantos de estrellas fugaces.
Que a veces pienso,
En rasgar la piel de cuanta estrella haya...
¿Ahí estarás?
Que una vez vi,
La envidia de los soles...Buscando tu luz.
¿Ahí estarás?...¡Nunca!
Que una vez vi,
que para encontrar su luz...
¿Buscarla?...
Respondería yo:
En tí.


Felipe A. Gómez Trejos

jueves, 29 de mayo de 2008

“Llueves”

Mirar al espejo
dulce mía,
solo para ver, tal vez
qué me diría este acerca de quién yo sería...
O seguiría siendo.
¿Será posible?
Ver...
Nueva imagen de reflejo contemplar,
o una idea arrancada,
un sol pasado,
un gris remiendo de otoño,
y olor a verano...
Y lluvia.
¡Eso será!
Siento...
Que a medida que te vuelves remiendo de rocío,
el gris cielo no es, en realidad...
Gris...
Y un semblante mío más cerca de ser
una espiga, veneno y acero...
Llueves...
En mi lacerada alma,
llueves...
En mi encrudecida mente,
llueves...
Que cuando te quiero cerca,
noche de luna amarga,
adorada, soñada, querida mía,
en mí viviste...pudiendo quererte.
Pero los sueños ya no fueron sueños,
aguijones de anhelo...
¡Asesina andariega!
¡Traspásame con daga de sueño querida mía!
Impalpable niña sirena...
Que ahora te asfixias
Dentro del mar de tu propia mente.
¡Vuela y busca, engáñate!
Que nadie habrá...
Para soñarte sol mío...envuelto en ti.
Siento...
Que a medida que escribo,
y el cielo es otra vez cielo...
Llueves...

Felipe A. Gómez Trejos

domingo, 18 de mayo de 2008

“Siendo”

Queriéndote...
Sin tenerte,
hoy desearte,
ayer perderte,
mañana, tal vez...
soñarte,
y seguir queriéndote.
Morirme...
Para tal vez...
Tenerte.
Pero morir sin quererte,
existir sin vivirte,
es vivir con alas para no volar,
sin ver,
sin sentir,
sin probarte nunca,
en el dulce azul de cielo tuyo.
Sentirte,
Y poder tenerte...
Para volar con alas de ti,
y ser para quererte
es vivir del delito,
del crimen...
De a ti soñarte.
¡Que me encuentren culpable!
Malhechor...Por quererte...
¡Culpable!

Felipe A. Gómez Trejos

miércoles, 14 de mayo de 2008

“Encontrarte”

Tú...
Paradoja de mil y un soles...
¿Quién eres tú,
para encontrarte dentro de mí?
¿Encontrarte?
Voz de plata y miel,
sombra de luna,
crepúsculo de melancolía,
que desnudas mis pensamientos de gris sol gimiente.
Eres llama de olvido,
canto de medianoche
ese que me hace perderme...
en ti.
Invadiste mi mente,
Columna de gracia y melancolía.
¡Vive!
Una vez más en mí...
Y así tal vez...
¡Encontrarte!
¡Vive!
Anhelo de atardecer...¡Espérame!
No mueras...
Y así poder...encontrarte.

Felipe A. Gómez Trejos

viernes, 9 de mayo de 2008

“Noche de ti”

Recuerdo…
En mí te recuerdo,
rayo de luz,
que aparece, cautiva,
te mostraste…
En la noche me acuerdo
de cuando no veo diferencia
entre ella…empapada de encanto,
y tú, te confundo...
Clamor de silenciosa belleza,
fruto de alegría y melancolía.
Porque hoy la noche es de ti,
Manantial de hermosura prohibida
Que me abruma, posee e inspira…
Que por ti la noche es bella,
sus estrellas, tus encantos,
la luna, su voz,
tu voz…
exquisita columna radiante,
es tu voz color a luna nocturna.
Recuerdo…
Que como veo la noche,
Bella, divina, que encanta…
¿Será la noche?
¿O serás tú?
Recuerdo…
Aunque no te entiendo…
De cómo te envidió la noche,
y se vistió de ti.
¿Cómo oí yo su voz?
Fue una vez, sí…que la ví,
vestida contigo, noche de ti.

Felipe A. Gómez Trejos

Tarde Vieja

Tarde vieja,
de lluvia,
de ella,
de mí.
Me acordé…
Sentir y querer,
querer y tener,
tener y perder.
Me acordé,
que tener no es vivir,
que vivir no es querer,
que querer no es saber.

Hoy sé,
de lo que fue,
de lo que eras,
de lo que eres…
Hoy sé,
porque no quiero,
hoy sé qué eres.
Hoy sé,
porque no quiero,
hoy sé que no eres
lo que creí yo,
…eso no eres.

Tarde vieja,
de lluvia,
de mí…
Tarde vieja,
De una vez pensando en ti.
Tarde vieja,
caminando bajo el mismo velo de ayer,
de lluvia,
de mí,
de vivir y no tener,
de tener y no vivir…
y cuando vivo sabiendo,
de qué tengo,
qué no tengo,
y qué no debo tener,
ni deseo, ni quiero…


Pero vivo, sí…
…hoy más aun.
Y veo también,
algo a color Tarde Vieja.
Felipe Gomez Trejos