miércoles, 10 de diciembre de 2008

Poema del sol y la luna

Amargura mía,
hija del llanto,
que vive en mí
para jugar al recuerdo
del sollozo, del lamento,
del crujir de mi alma,
del dolor en mi pecho.
Ese es mi pensar color de rosa.
Sin rosas...Color de rosa
Color de ti

Así fue,
Te vi irte...Poco a poco.
¿De la nada?
Y abracé el polvo de tus recuerdos.
En menos de un minuto,
Voz tuya en mi, hecha trizas,
que tu ser rechazó mi esencia,
por esto, todo al suelo.
Sin tiempo para yo decir algo,
sin dejarme aliento,
desapareciste.

Y yo,
sin poder decir nada de vuelta,
porque ya te habías ido.

Felipe A. Gómez Trejos

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