jueves, 29 de mayo de 2008

“Llueves”

Mirar al espejo
dulce mía,
solo para ver, tal vez
qué me diría este acerca de quién yo sería...
O seguiría siendo.
¿Será posible?
Ver...
Nueva imagen de reflejo contemplar,
o una idea arrancada,
un sol pasado,
un gris remiendo de otoño,
y olor a verano...
Y lluvia.
¡Eso será!
Siento...
Que a medida que te vuelves remiendo de rocío,
el gris cielo no es, en realidad...
Gris...
Y un semblante mío más cerca de ser
una espiga, veneno y acero...
Llueves...
En mi lacerada alma,
llueves...
En mi encrudecida mente,
llueves...
Que cuando te quiero cerca,
noche de luna amarga,
adorada, soñada, querida mía,
en mí viviste...pudiendo quererte.
Pero los sueños ya no fueron sueños,
aguijones de anhelo...
¡Asesina andariega!
¡Traspásame con daga de sueño querida mía!
Impalpable niña sirena...
Que ahora te asfixias
Dentro del mar de tu propia mente.
¡Vuela y busca, engáñate!
Que nadie habrá...
Para soñarte sol mío...envuelto en ti.
Siento...
Que a medida que escribo,
y el cielo es otra vez cielo...
Llueves...

Felipe A. Gómez Trejos

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