Nunca más volveré a escribir
de los recuerdos que hoy en la tierra oculto
¡Qué recuerdos los que yacen enterrados!
Tiempos de recuerdos
recuerdos de lejanía
pero de inexplicable encarnación.
Nunca más volveré a escribir
porque tú me enseñaste
me enseñaste a escribir
versos de pasión
versos de noche negra
versos de fuego en atardecer.
Silenciosa, tranquila y hermosa te dije antes...
¡Fuiste vos la que me enseñó a escribir!
Nunca más volveré a escribir
porque veo el cielo,
pero su abismal poder...
¡Eso no más!
Porque veo las aves que hieren su piel, pero su canto...
¡Eso no más!
Porque hoy aprendí a escribir de lo triste, pero de aquello felíz...
¡Eso no más!
Porque antes tú me querías,
pero hoy tu voz de gris sol dice ¡adios!
¿Versos de pasión?
¡Eso no más!
Nunca más volveré a escribir
porque la voz de un fantasma hoy oí
es la voz del canto olvidado
de la noche al llorar
de la tristeza en el suave viento...
¡Es la voz de mi melancolía!
Nunca más volveré a escribir
porque veo mi melancolía en el sol
porque veo el tiempo de a tí escribir
¡Oh, musa de triste cantar!
Veo la antigua ilusión de en tí creer
¡Oh, musa de triste cantar!
Veo melancolía en un ayer de felicidad
¡Oh, musa de triste cantar!Porque te digo, musa...
que tú me enseñaste a escribir
que es por ti que de melancolía escribo yo.
Mi insensible ser,
tornándose en vida de piedra y melancolía.
Es por tí...
¡Oh, musa de triste cantar!
Es por tí...
¡Que nunca más volveré a escribir!
Felipe A. Gómez Trejos